Crítica en cien palabras (o casi): El tiempo de Plácido Meana
Lugar de proyección: Sala 1 del Cine Doré (Filmoteca Española)
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ** (Podría volver a verla).
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Lugar de proyección: Sala 1 del Cine Doré (Filmoteca Española)
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ** (Podría volver a verla).
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Lugar de proyección: Sala Azcona de la Cineteca (Festival LesGaiCineMad)
Formato de proyección: Archivo multimedia.
Valoración: *** (Quizá la vuelva a ver).
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Con esta nueva sección no pretendo más que dejar constancia de mis visionados cinematográficos como apoyo a una memoria más frágil cada día. Quizá también logre deslizar alguna idea reveladora o inesperada para los lectores, pero eso no puedo prometerlo.
Ahí va la primera crítica: Leer más…
Entre el centenar y medio de películas que se han podido ver en la 46ª edición del Festival de Cine Fantástico de Sitges, algo nos ha quedado claro: nuestro idioma está siendo relegado por el cine español más volcado hacia el género. Si hace un par de semanas comentábamos el caso de la película inaugural, Grand Piano (Eugenio Mira, 2013), ahora repasamos las producciones españolas que han competido por los premios y se han caracterizado, casi sin excepción, por ambientarse en parajes anglosajones con el claro objetivo de competir en mejores condiciones en el mercado global. Leer más…
Esta semana, en el cine Palafox, hemos podido disfrutar de la cita bienal de Argencine para descubrir una selección del último cine surgido en Argentina. Debido a los estrechos lazos existentes entre empresas de producción y distribución de ambos lados del Atlántico, y a su indudable nivel artístico y comercial, Argentina no es una cinematografía desconocida en España, pero eso no significa que no sufra para abrirse camino en nuestras pantallas. Desde fuera del circuito comercial, Argencine ha servido para mostrarnos, una vez más, la vitalidad de una cinematografía que, a diferencia de la nuestra, cuenta con el apoyo de su público. Leer más…
En estos tiempos en que el Ministerio de Hacienda pone en duda el carácter cultural del cine en su afán de gravarlo como una mercancía más, es muy recomendable la lectura de un libro destinado a ser una obra de referencia por su sabia defensa del legado artístico y cultural de nuestro cine, tantas veces maltratado por comentaristas cegados por su ideología o, simplemente, por su ignorancia. Leer más…
El próximo viernes llega a nuestra pantallas una nueva adaptación de la novela Thérèse Desqueyroux (1927), del Premio Nobel François Mauriac, con un título abreviado más fácil de recordar para los hispanohablantes: Thérèse D. (Claude Miller, 2012). En un primer momento puede parecer otra preciosista y convencional película de época, muy del gusto de un cine francés capaz de mandar a los Oscars de Hollylwood la superficial Renoir (Gilles Bourdos, 2012), pero afortunadamente su director, ya fallecido, ha logrado imprimir toda la complejidad que subyacía en la novela. Leer más…
Esta semana murió Carlos Blanco, guionista que cimentó su prestigio en los años 40 y 50 con títulos como Las aguas bajan negras (José Luis Sáenz de Heredia, 1948), Los ojos dejan huellas (José Luis Sáenz de Heredia, 1952) o Los peces rojos (José Antonio Nieves Conde, 1955). Su importancia ha sido explicada en los obituarios, por lo que nada más tenemos que aportar en ese sentido, pero, al igual que hicimos en el caso de Sara Montiel y su absurdo contrato del millón de dólares, no podemos dejar de desenmascarar otro hermoso mito de nuestro cine, el del famoso travelling de Locura de amor (Juan de Orduña, 1948), presuntamente escrito por un Carlos Blanco que quiso adjudicarse la plena autoría de la película. Leer más…
Juan de Orduña dirigió 46 largometraje si incluimos las siete zarzuelas que realizó para Televisión Española. Algunos fueron grandes éxitos de su época y sus títulos todavía resuenan en el imaginario popular (¡A mí la legión!, 1942; Ella, él y sus millones, 1944; Locura de amor, 1948; Agustina de Aragón, 1950; El último cuplé, 1957); otras pasaron al olvido pese a su indudable interés (Un drama nuevo, 1946; Serenata española, 1947, Cañas y barro, 1954; Bochorno, 1963); y otras simplemente se dieron por perdidas (Una aventura de cine; 1927; Yo no me caso, 1944; Mi enemigo el doctor, 1945; Tempestad en el alma, 1948). Pero, entre todas ellas, la única que ha permanecido oculta para los historiadores españoles es Eusebio, la pantera negra (1973), último eslabón para completar mi estudio sobre el cineasta. Leer más…
Un vistazo a la cartelera madrileña sirve para constatar el estado actual del cine español. Entre zombis frenéticos, robots estrepitosos y aviones parlantes, poco espacio ha quedado para las escasas propuestas de nuestro cine que aspiran a llenar las salas y que, por tanto, optaron por esperar a los meses más benignos de otoño para su lanzamiento. Leer más…
Entre las muchas curiosidades que encontré mientras investigaba para mi tesis doctoral y que nada tenían que ver con mi objeto de estudio, el Plastigrama destaca por su llamativa singularidad. Ahora, cuando el cine en tres dimensiones por fin ha logrado imponerse tras una azarosa historia repleta de fracasos, es un buen momento para saber algo más de una de las primeras experiencias del antaño denominado cine «en relieve». Leer más…
Si el cine histórico en realidad habla del presente mediante la instrumentalización e idealización de unos hechos históricos que se interpretan desde una perspectiva actual, el cine de ciencia-ficción futurista suele proyectar los problemas del presente para advertirnos de lo que nos espera si seguimos por el mismo camino. Elysium (Neill Blomkamp, 2013) es un ejemplo más que no sólo nos previene del mal uso de las tecnologías, sino también de las consecuencias sociales del aumento desbocado de la desigualdad entre ricos y pobres, con el acceso a la sanidad de calidad como síntoma más descarnado de ello. (ATENCIÓN: SI NO QUIERES QUE TE DESTRIPE LA PELÍCULA NO SIGAS LEYENDO) Leer más…
Los datos definitivos de taquilla del año 2012 nos acaban de confirmar el conocido triunfo en las pantallas españolas de Lo imposible (J.A. Bayona, 2012). Según las cifras del ICAA, la verdadera dimensión de su éxito no sólo está en ser la película más taquillera de la historia del cine español, con más de seis millones de espectadores, sino también en que dobló en audiencia a la segunda, la norteamericana La Saga Crepúsculo: Amanecer, parte 2 (Bill Condon, 2012), y que ella sola supuso un tercio de todo lo recaudado por el cine español ese año. Pero, ¿es Lo imposible una película característica del cine español? Leer más…
Debido al estreno de la espléndida película 360: juego de destinos (Fernando Meirelles, 2011), vuelve a mi cabeza la reflexión que siempre me hago cuando aparece en pantalla el actor francés de origen marroquí Jamel Debbouze: ¿por qué los directores escogen a un actor manco para interpretar personajes que no lo son cuando en ningún momento consiguen disimular esa minusvalía? Leer más…
La taquilla del fin de semana del 14 al 16 de junio fue catastrófica. La recaudación de todas las películas en cartelera no llegó ni a los dos millones y medio de euros, la cifra más baja que se recuerda. No queremos dar argumentos a los que odian al cine español, pero lo cierto es que ese viernes se estrenaron nada y más y nada menos que siete películas españolas. Tal acumulación de estrenos patrios se debió al intento de aprovechar una de las pocas fechas que las multinacionales dejaron libres, pues sólo competían con la inglesa Trance (Danny Boyle, 2013) y la norteamericana Un invierno en la playa (Josh Boone, 2012), estrenos menores sin comparación con los blocksbuster que se avecinan este verano. Leer más…
«Lo comprendemos. ¡Usted no lo haría, pero existe! Por primera vez en el cine el intercambio de parejas. FRENTE AL MAR. Clasificada «S». Rigurosos 18 años».
Con este eslogan se presentaba en la cartelera sevillana el 2 de junio de 1979 Frente al mar (Gonzalo García Pelayo, 1979) -luego comercializada en Madrid como Intercambio de parejas frente al mar-, película que trascendió esa clasificación «S» que advertía a los espectadores sobre su alto contenido sexual para convertirse en otra de esas gratas sorpresas que el cine español nos sigue procurando con cierta regularidad a los que buceamos en su pasado. Leer más…
En el mismo cine Palafox donde se celebró Nocturna la semana pasada, hemos asistido a la 15ª edición del Festival de Cine Alemán, cita imprescindible para conocer una cinematografía de gran pujanza que, sin embargo, apenas logra asomarse a nuestras pantallas. Entre las pocas que han tenido esa oportunidad este año, Bárbara (Christian Petzold, 2012) y Amour (Michel Haneke, 2012) lograron un meritorio éxito si tenemos en cuenta lo limitado de sus lanzamientos. A juzgar por las nueve películas de esta muestra, y por la evidente satisfacción de los numerosos espectadores que acudieron, otras películas alemanas merecerían una oportunidad en nuestra cartelera. Leer más…
Hace veinte años, el 30 de abril de 1993, se clausuraba la 14ª edición del Imagfic, Festival Internacional de Cine de Madrid. Era un certamen dedicado al cine fantástico -aunque tenían cabida otros géneros- que parecía consolidado en el panorama cultural madrileño, pero el escaso apoyo institucional y la deficiente gestión económica acabó con él ese año. Desde esta semana, sin embargo, Madrid cuenta con un nuevo festival -sin ayudas públicas, con financiación exclusivamente privada- que se considera heredero de aquel Imagfic tan mitificado por los nostálgicos, y al que deseamos un largo y próspero futuro, a ser posible con mejores películas que las presentadas en esta primera edición. Leer más…
En algunas ocasiones especiales el espectador desea reencontrarse con los personajes de ficción que le han seducido en el pasado. Recuerdo cómo a finales de los años 80, cuando apenas era un adolescente, no cabía en mí de impaciencia por ver las nuevas aventuras temporales de Marty McFly o las nuevas intrigas mafiosas de los Corleone, y cuando llegaba el esperado momento del estreno las disfrutaba sin demasiado juicio crítico, entregado a sus nuevas peripecias sin notar los defectos que hoy en día me parecen tan evidentes. Una década después llegaría el reencuentro con los personajes de la saga Star Wars, lo que sin duda constituía el sueño de toda una generación de espectadores, pero, aunque uno se resistió a reconocerlo inicialmente, la decepción fue evidente y creció con cada nuevo visionado y cada nueva entrega de la saga, hasta el punto de que hoy ya no espero demasiado de las que están por venir. Como tampoco lo espero de Indiana Jones, John McClane, Rocky Balboa, Terminator, y un sin fin de personajes que se resisten a desaparecer por motivos exclusivamente comerciales. Leer más…
Han pasado ya 16 años del estreno de Taxi (Carlos Saura, 1996), aquella inverosímil película de violentos taxistas fachas que hoy sólo merece la pena recordarse por haber sido el resplandeciente debut cinematográfico -premiado con una Mención Especial en el Festival de Cine de San Sebastián- de Ingrid Rubio, una joven de 20 años que hasta ese momento sólo había participado en una serie de televisión, Secrets de família (1995), después de haber hecho, según sus palabras en la revista Cinemanía (enero de 1996), «una especie de terapia con el método Stanislavski» porque se aburría de su trabajo y de sus estudios de relaciones públicas. Aquel mismo año también ganaba el Goya a la Mejor Actriz Revelación por Más allá del jardín (Pedro Olea, 1996), donde mantenía el tipo ante toda una Concha Velasco y se confirmaba como una de las actrices jóvenes más prometedora del momento. Desde entonces ha tenido una carrera estable dentro de lo que cabe en nuestro cine, pero la escasez de grandes éxitos comerciales la han relegado a un escalón inferior del estrellato nacional a pesar de su enorme talento, nuevamente demostrado en la película que llegará a los cines mañana, La Estrella (Alberto Aranda, 2013). (ATENCIÓN: SI NO QUIERES QUE TE DESTRIPE LA PELÍCULA NO SIGAS LEYENDO) Leer más…
El pasado fin de semana se produjo un nuevo record negativo de asistencia a las salas de cine, con una recaudación inferior a los cuatro millones de euros (3.743.952 € en concreto) que equivale a menos de medio millón de espectadores entre todas las películas en cartel. Es un dato desastroso que viene a confirmar la tendencia observada este año y que, como no podía ser de otro modo, tiene su reflejo en los malos datos del cine español estrenado este año. Malos porque, aunque se dijo que la cuota de mercado había subido hasta el 15,2% en los cuatro primeros meses, 5,4 puntos más que el año pasado en esas fechas, lo cierto es que esas cifras se pueden achacar en gran parte al millón de espectadores de Mamá (Andrés Muschietti, 2012), película que podrá ser española a efectos administrativos por contar con la participación minoritaria (33%) de una productora nacional, pero que sin duda el espectador español percibió como una producción más de Hollywood. Ninguno de los otros estrenos españoles se ha acercado a esas cifras, y ahora comprobamos que ni siquiera el atractivo de Mario Casas, acompañado además de María Valverde, ha salvado a La mula (Anónimo, 2013), pues apenas ha logrado 22.000 espectadores en su primer fin de semana. Leer más…
Acabó un Festival Internacional de Documentales de Madrid caracterizado este año por sus reducidas dimensiones, con una Sección Oficial compuesta de 14 largometrajes y 19 cortometrajes, una Sección Panorama dedicada al documental español, una Retrospectiva del Documental de la Transición, comentada en el entrada anterior, y dos pequeños ciclos sobre cine documental mexicano y de Oriente Medio. A pesar del nuevo formato, el apretado horario nos impidió hacer un seguimiento exhaustivo a toda la programación, por lo que sólo haremos un resumen de la competición de largometrajes en la Sección Oficial, cuyos platos fuertes llegaron en los últimos días para demostrar una vez más la vitalidad del género de no ficción. Leer más…
Anoche, después de asistir al estreno de la magnífica 7 cajas (Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori, 2012), intenté sin éxito recordar si alguna vez había visto una película paraguaya. Al llegar a casa busqué en enciclopedias y en Internet información sobre el cine de Paraguay, y confirmé que difícilmente podía haber visto alguna porque lo poco que históricamente se ha producido en ese país no parece que se haya estrenado por estos lares, hasta hoy. Leer más…
Si en el post anterior expliqué los motivos de que algunos aficionados hayan dejado de acudir a los famosos cines Renoir, ahora voy a hablar del caso contrario, el de un cine que ha abierto sus puertas en el peor momento para este tipo de negocios, pero que sin duda cubre esa ansia del aficionado exigente por acceder a novedades insólitas que las demás salas ni se plantean proyectar: el Artistic Metropol. Leer más…
El reciente anuncio del cese de la actividad de la distribuidora Alta Films y el probable cierre de la mayor parte de sus salas, no hace más que confirmar la situación crítica de la exhibición cinematográfica en España. El dueño de la empresa, Enrique González Macho, ha aducido diversos motivos de esta situación (la subida del IVA, la falta de apoyo de TVE, la situación general de crisis), pero yo me aventuraría a dar en este caso concreto una razón más, sin duda muy subjetiva y seguramente no muy determinante, por la que algunos cinéfilos empedernidos dejamos hace tiempo de acudir a las salas de los míticos cines Renoir. Leer más…
En un blog dedicado esencialmente a la historia del cine español no podía dejar de mencionar la reciente desaparición de una estrella indiscutible como Sara Montiel, pero no con la intención de realizar el típico obituario adulador, sino para desmentir uno de los tantos tópicos que se han dicho sobre ella, el de que ganaba un millón de dólares por película desde su éxito en El último cuplé (Juan de Orduña, 1957). Leer más…
Unos meses después de conseguir doctorarme en Historia del Cine por la Universidad Autónoma de Madrid, y consciente de las escasas posibilidades que hay de trabajar en una universidad, inauguro este blog con ganas de escribir a mi aire sobre lo que más me interesa y apasiona, que es el cine, en especial el que se hace en España. En él relataré mis experiencias en el campo de la investigación histórica de nuestro cine o simplemente dejaré comentarios al hilo de la actualidad. Es decir, pasado y presente convivirán en armonía en este blog escrito por un primerizo en estas lides. Veremos lo que resulta de todo esto.