Crítica en cien palabras (o casi): Lasa y Zabala (2014)
Lugar de proyección: Sala Azcona de la Cineteca.
Formato de proyección: DCP.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla) .
Ahí va la crítica: Leer más…
Lugar de proyección: Sala Azcona de la Cineteca.
Formato de proyección: DCP.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla) .
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Esta semana murió Carlos Blanco, guionista que cimentó su prestigio en los años 40 y 50 con títulos como Las aguas bajan negras (José Luis Sáenz de Heredia, 1948), Los ojos dejan huellas (José Luis Sáenz de Heredia, 1952) o Los peces rojos (José Antonio Nieves Conde, 1955). Su importancia ha sido explicada en los obituarios, por lo que nada más tenemos que aportar en ese sentido, pero, al igual que hicimos en el caso de Sara Montiel y su absurdo contrato del millón de dólares, no podemos dejar de desenmascarar otro hermoso mito de nuestro cine, el del famoso travelling de Locura de amor (Juan de Orduña, 1948), presuntamente escrito por un Carlos Blanco que quiso adjudicarse la plena autoría de la película. Leer más…
Han pasado ya 16 años del estreno de Taxi (Carlos Saura, 1996), aquella inverosímil película de violentos taxistas fachas que hoy sólo merece la pena recordarse por haber sido el resplandeciente debut cinematográfico -premiado con una Mención Especial en el Festival de Cine de San Sebastián- de Ingrid Rubio, una joven de 20 años que hasta ese momento sólo había participado en una serie de televisión, Secrets de família (1995), después de haber hecho, según sus palabras en la revista Cinemanía (enero de 1996), «una especie de terapia con el método Stanislavski» porque se aburría de su trabajo y de sus estudios de relaciones públicas. Aquel mismo año también ganaba el Goya a la Mejor Actriz Revelación por Más allá del jardín (Pedro Olea, 1996), donde mantenía el tipo ante toda una Concha Velasco y se confirmaba como una de las actrices jóvenes más prometedora del momento. Desde entonces ha tenido una carrera estable dentro de lo que cabe en nuestro cine, pero la escasez de grandes éxitos comerciales la han relegado a un escalón inferior del estrellato nacional a pesar de su enorme talento, nuevamente demostrado en la película que llegará a los cines mañana, La Estrella (Alberto Aranda, 2013). (ATENCIÓN: SI NO QUIERES QUE TE DESTRIPE LA PELÍCULA NO SIGAS LEYENDO) Leer más…