Crítica en 200 palabras (o casi): Luces de bohemia (1985)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD (origen TV).
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Luces de bohemia (Miguel Ángel Díez, 1985): La célebre obra teatral de Ramón María del Valle-Inclán fue llevada al cine durante la controvertida etapa de Pilar Miró como Directora General de Cinematografía, cuando se fomentaron las adaptaciones de importantes obras de nuestra literatura como ingenuo bálsamo que elevara la calidad del cine español. Este caso es paradigmático por la importancia histórica del original y por el desigual resultado cinematográfico que se obtuvo. Es sorprendente que a pesar del gran esfuerzo de producción que se realiza, con una muy buena ambientación de época y un elenco formado por grandes intérpretes del momento, no consiga desprenderse del todo de su tufillo a producción televisiva, como si la financiación de Televisión Española determinara el resultado en pantalla. La obra del escritor gallego en realidad es más fácilmente trasladable al cine que representable en los escenarios debido a la estructura episódica que obliga a transitar por muy diversos escenarios del Madrid nocturno de la época. Es decir, que no debería notarse por eso su origen teatral, pero se nota por el respeto que se le tiene al texto, a los diálogos originales. Afortunadamente, en manos de Francisco Rabal, Agustín González o Fernando Fernán Gómez, la función se sostiene perfectamente.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


