Crítica en 200 palabras (o casi): El sendero de la traición (1988)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
El sendero de la traición (Betrayed) (Costa-Gavras, 1988): Es evidente que el cine de Costa-Gavras no encaja bien en los moldes de Hollywood, como ya vimos en Mad City (1997). Se comprende que utilice los códigos de un género tan popular como el thriller para que sus ideas lleguen a un público más amplio, pero en ese tránsito se pierde bastante de su esencia. En esta ocasión, su habitual foco político se dirige a los grupos supremacistas blancos de Estados Unidos, con todo su racismo y su antisemitismo, apoyados por políticos oportunistas que saben aprovecharse de las frustraciones de algunos. En uno de ellos se infiltra una mujer policía muy atractiva, enamorándose de un guapo padre de familia viudo antes de descubrir su afición por las cacerías humanas de ciudadanos negros. A pesar de basarse en un caso real, es muy inverosímil esta relación ideada por Joe Eszterhas para dar un matiz humano al personaje del racista. Todo parece haberse exagerado para hacer más tremenda la historia de amor, pero Debra Winger y Tom Berenger son muy convincentes y la acción es tan entretenida como se espera de una cinta de este género. Pese a su discurso ideológico, se parece poco a una película de Costa-Gavras.
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


