Crítica en 200 palabras (o casi): La ciudad de los niños perdidos

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
La ciudad de los niños perdidos (La cité des enfants perdus) (Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, 1995): El éxito de Delicatessen (1991) permitió a sus directores doblar la apuesta con un presupuesto digno de una producción de Hollywood, pero suministrado por productoras francesas, alemanas y españolas. El resultado es visualmente muy poderoso, pero igual de irregular narrativamente hablando. Se trata de un “inventor loco” que carece de la capacidad de soñar y pretende robársela a los niños. Cuenta con la complicidad de una mujer enana, de seis clones interpretados por Dominique Pinon y de un cerebro en una pecera que tiene la voz de Jean-Louis Trintignat. Todos ellos viven en una plataforma en el mar, pero cuentan con la complicidad de un ejército de cíclopes ciegos que ven y oyen gracias a unos extraños artilugios. El mundo distópico en el que se mueven se parece todavía más a una película de Terry Gilliam que su anterior cinta. En ese universo, la inocencia de una niña y un forzudo encarnado por Ron Perlman conseguirán vencer todos los peligros, no sin que se vislumbre de manera poco convincente una futura relación sentimental a pesar de su diferencia de edad. La película se ve con agrado, pero también con la sensación de ser un batiburrillo de ideas mal ensambladas.
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


