Crítica en 200 palabras (o casi): Mensajeros de paz (1957)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD (origen TV)
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
Mensajeros de paz (José María Elorrieta, 1957): Bajo la apariencia de una película para el público infantil, no estamos más que ante otra cinta milagrera de las que abundaban en las primeras décadas del franquismo, un subgénero del cine religioso que hace mucho tiempo que desapareció de nuestros cines, afortunadamente. En este caso se trata de los Reyes Magos, nada menos, en una inexplicable incursión madrileña para intentar hacer felices a unos cuantos niños desamparados. La moralina supura por cada fotograma, en cada mirada extasiada de sus personajes, haciendo difícilmente soportable un producto superficialmente religioso que intentaba también ser ingenuamente divertido. No es que esté mal rodada, sus técnicos son verdaderos profesionales, pero con un argumento tan ínfimo y con unas situaciones tan inverosímiles, era difícil sacar algo de provecho. No hablamos de inverosimilitud por lo fantasioso de la premisa, sino por lo absurdas que son las reacciones de los personajes cuando descubren que están ante los Reyes Magos de verdad. Además, no podía faltar una subtrama protagonizada por un descarriado que finalmente, y sin que sepamos la razón, volverá arrepentido al hogar que abandonó, y en el que dejó un hijo, en vez de seguir divirtiéndose con mujeres de dudosa moralidad. Un final ciertamente infeliz.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


