Crítica en 200 palabras (o casi): Capturar: Las 1001 novias

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Capturar: Las 1001 novias (Fernando Merinero, 2017): Fernando Merinero debe de ser el director más desvergonzado del cine español, pues no le importa hacer el ridículo produciendo y dirigiendo películas técnicamente infames aparentemente improvisadas –él las llama películas vivas– en las que también se pone en evidencia como intérprete y a veces como personaje real. En ese sentido tiene la virtud de ser un creador completamente libre, sin miedos artísticos ni económicos, aunque sea una virtud que no remedia el sufrimiento al que nos somete a sus pocos espectadores. Sin embargo, en esta ocasión se han combinado los astros para que su destartalada creatividad haya dado como fruto un falso documental realmente sorprendente, e incluso divertido. Su personalidad puede repeler al mismo tiempo que fascinar, pues no sabe uno si es un pretencioso o un cachondo, pero esta vez nos inclinamos a pensar lo segundo, afortunadamente. Tomando como excusa la intención de hacer un documental sobre la vida de la actriz de su primera película, Los hijos del viento (1995), llama a varias de sus exnovias para que finjan ser su pareja durante la grabación de ese documental. La realidad de su vida personal se confunde con la ficción de una forma tan compleja como hilarante.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


