Crítica en 200 palabras (o casi): El abrazo de la serpiente (2015)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
El abrazo de la serpiente (Ciro Guerra, 2015): El encuentro entre los exploradores occidentales y las poblaciones indígenas ha sido contado bastantes veces, pero a menudo revestido de una épica paternalista improcedente hoy en día. En este caso se nos cuenta ese choque cultural desde el punto de vista de un chamán del Amazonas que vive completamente solo, pues su pueblo fue arrasado, y que en dos momentos de su vida se encontrará con sendos exploradores alemanes. El primero llegará enfermo y necesitado para su sanación de una extraña planta que solo puede encontrar el chamán. El segundo, ya en plena Segunda Guerra Mundial, vendrá con la intención de encontrar la planta para aprovechar sus propiedades para fines bélicos. Ambos encuentros son en cierta medida un descenso al infierno, una descripción de un mundo asolado no solo por los occidentales, sino también por los propios colombianos, debido a la avaricia provocada por la explotación del caucho. Rodada en blanco y negro –excepto un viaje psicodélico provocado por la susodicha planta en el explorador–, es una película con cierta belleza visual, pero con un discurso demasiado prefabricado como para que nos conmueva. Uno no puede evitar añorar el auténtico humanismo de Dersu Uzala (Akira Kurosawa, 1975), ausente aquí.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


