Crítica en 200 palabras (o casi): Ciudadano Kane (1941)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★★ (La veré varias veces).
Ahí va la crítica:
Ciudadano Kane (Citizen Kane) (Orson Welles, 1941): Durante mucho tiempo se la ha considerado la mejor película de la historia, al menos por parte de los que creen en esas absurdas listas votadas por los expertos en la materia. Aun suponiendo que se pudiera establecer con objetividad una campeona, no creemos que los espectadores comunes la eligieran nunca. Es demasiado cínica y tenebrosa, y su protagonista es tan digno de lástima que no es una película para pasar una apacible tarde. Lo que la convirtió en un icono cinematográfico fue, más bien, su rupturista puesta en escena, algo indudable que siempre hace las delicias de los cinéfilos más formalistas. Ciertamente, hoy en día sigue pareciendo una película moderna, que no solo se atreve a romper las normas establecidas para la composición de los planos, sino que también descubre nuevos caminos narrativos. La indagación sobre la vida del protagonista, un magnate de la prensa que a pesar de su enorme fortuna no consigue ser feliz, guarda también una enorme sorpresa final que creo que nunca ha sido superada en emotividad en ninguna otra película. Por tanto, si no es la mejor, sin duda es una de las más influyentes de la historia del cine.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


