Crítica en 200 palabras (o casi): La bruja novata (1971)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
La bruja novata (Bedknobs and Broomsticks) (Robert Stevenson, 1971): El especialista en películas infantiles de Disney, Robert Stevenson, nunca pudo igualar el éxito de Mary Poppins (1964), ni siquiera contando con los mismos músicos, los hermanos Sherman, pero tiene títulos como este merecedores del mejor recuerdo. Durante la Segunda Guerra Mundial, una aprendiz de bruja que vive sola con su gato es obligada a acoger a tres niños en su casa. Con ellos, y con el falso mago que le mandaba hechizos por correspondencia sin saber que funcionaban, corre aventuras realmente fantásticas para intentar conseguir el hechizo que les ayude a impedir la invasión nazi. Es de esas películas donde todo se supedita al ingenio que se pueda desplegar para plasmar ideas imposibles, como volar en una cama sin restricciones arquitectónicas o, mediante dibujos animados, asistir a un partido de fútbol jugado por animales. El dinamismo que se consigue en esas escenas sostiene una película cuya narración es un poco simple y está lastrada por canciones no demasiado inspiradas, pero creo que cumple con las expectativas de diversión tanto para el público más infantil como para el menos. Angela Lansbury, David Tomlinson y los tres niños encarnan perfectamente sus personajes, no dejándose avasallar por los estupendos efectos visuales.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


