Crítica en 200 palabras (o casi): Hojas de parra (1926)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: VOD (YouTube).
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Hojas de parra (Fig Leaves) (Howard Hawks, 1926): En la primera película que se conserva de Howard Hawks ya podemos reconocer algunas constantes que aparecerán en sus comedias más celebradas. Se trata de la típica lucha de sexos dentro del matrimonio, si bien aquí la mujer todavía acaba renunciando a sus aspiraciones. Tras un prólogo ambientado en una prehistoria plagada de divertidos anacronismos, en la línea de Las tres edades (Edward F. Cline y Buster Keaton, 1923) o Los Picapiedra, con el que se nos viene a decir que las relaciones entre hombres y mujeres poco han cambiado desde entonces, se desarrolla una comedia sobre el intento de una mujer de ganarse la vida como modelo a espaldas del marido, incapaz de admitir que ella quiera trabajar. Sí, la visión de los guionistas es bastante machista, pues ella parece solo querer el salario para comprarse ropa que no necesita, pero asumido esto estamos una comedia muy ágil y bien interpretada, aunque no consiga sorprendernos demasiado. Suponemos que gran parte del atractivo para el público de entonces estuvo en las escenas de la casa de modas regentada por un amanerado modisto, pues fue una gran oportunidad de ver chicas guapas semidesnudas en un ambiente lujoso fotografiado en Technicolor.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


