Crítica en 200 palabras (o casi): Grupo salvaje (1969)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★★ (La veré varias veces).
Ahí va la crítica:
Grupo salvaje (The Wild Bunch) (Sam Peckinpah, 1969): Con su cuarto largometraje, Peckinpah se consagró como un director innovador y de gran personalidad. Provocó mucho rechazo por superar todos los límites conocidos al plasmar la violencia en pantalla, pero una mirada más atenta podía revelar que ese baño de sangre no era fruto de la morbosidad, sino la consecuencia lógica de la mirada de un artista que quería acabar con la idealización del wéstern, justo en el momento en que muchos soldados sufrían la violencia real en Vietnam. Es una obra que cambió el rumbo del género, incluso de la historia del cine, ejerciendo una influencia enorme en multitud de directores. La gran paradoja es que también es una de las películas más hermosas sobre la amistad entre hombres. La banda que atraca bancos y mata sin pensarlo también tiene su propia moral respecto a sus compañeros de aventuras, cuya lealtad es un valor tan apreciado como el oro. El contexto de las revoluciones mexicanas, con todo su folclore musical, aporta un tono melancólico muy adecuado a esta elegía por un mundo que se acaba, donde irrumpen los coches, las ametralladoras y la amoralidad más absoluta. Como toda gran obra, son múltiples las lecturas posibles de su contenido.
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


