Crítica en 200 palabras (o casi): Historia macabra (1981)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Historia macabra (Ghost Story) (John Irvin, 1981): Fred Astaire, Melvyn Douglas y Douglas Fairbanks Jr. eran estrellas de Hollywood que por sí solas habían atraído al público. Pero en 1981 su época ya había pasado, siendo esta la última película que realizaron. No es una despedida muy gloriosa, pero tampoco indigna. De hecho, ha acabado convirtiéndose en otra película de culto dentro del género de terror. Y es que da un poco de repelús gracias a sus buenos efectos de maquillaje, pero el relato discurre con cierta torpeza y nunca consigue ser fascinante. La amante del joven protagonista resulta ser un fantasma que busca venganza. En un largo flashback descubriremos el motivo, pero no la razón de que también quiera castigar a los hijos de uno de los culpables. Estos, que ya son octogenarios, viven atormentados por lo que sucedió y con pesadillas recurrentes, pero esa inquietud no se transmite al espectador. Es una cinta demasiado larga para la poca sustancia dramática que contiene, demasiado fría para las sensaciones que quiere conseguir. Y eso a pesar de contar con Jack Cardiff en la fotografía y Philippe Sarde en la música. En conclusión, es una obra algo sosa, pero que se puede ver al menos una vez.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


