Crítica en 200 palabras (o casi): Cantando bajo la lluvia (1952)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★★ (La veré varias veces).
Ahí va la crítica:
Cantando bajo la lluvia (Singin’ in the Rain) (Gene Kelly y Stanley Donen, 1952): ¿Qué decir de original sobre el musical de musicales, la obra más alegremente contagiosa de este género? La posibilidad de verla en las mejores condiciones gracias a la tecnología digital solo acrecienta más nuestra admiración hacia una película realizada en estado de gracia. Ya el propio contexto argumental –el momento de la transición del cine mudo al sonoro en Hollywood– es muy atractivo. Y en ese contexto tenemos a la pareja más carismática que se pueda imaginar, Gene Kelly y Debbie Reynolds, acompañados del contrapunto cómico de Donald O’Connor y de la vanidad más estúpida de Jean Hagen. Son arquetipos poco profundos, es cierto, pero a veces no hace falta demasiada psicología para lograr el entusiasmo del espectador. Todas las canciones de Arthur Freed y Nacio Herb Brown son pegadizas y ya habían sido probadas con éxito en películas anteriores, de modo que es un recopilatorio de sus mejores obras perfectamente incardinado en el guion. El dinamismo de los números de baile, el fantástico Technicolor, su vertiginoso montaje e incluso los excesos gestuales de O’Connor, contribuyen al éxito de una película prácticamente perfecta, de las que hacen plantearnos si todavía sería posible hacer hoy algo semejante.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


