Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Violetas imperiales (1952)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: Blu-ray.

Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).

Ahí va la crítica:

Violetas imperiales (Violettes impériales) (Richard Pottier, 1952): Luis Mariano es una de esas personalidades cinematográficas que brillan con luz propia sin necesidad de ser un gran actor. Transmite al espectador una vitalidad y simpatía comparables a las de un Gene Kelly. Solo su presencia justifica el visionado de películas que, como esta, se sustentan en tópicos nacionales y mecanismos melodramáticos muy viejos, incluso sorprendentemente tontos, para emocionar a los espectadores. Al final, el argumento se olvida fácilmente, pero quedan en la memoria algunos instantes de mágica alegría, como la secuencia de las modistillas que se dejan convencer para trabajar en domingo. Por otro lado, es una producción bastante lujosa que transcurre entre Granada y París, alternando los ambientes populares del Sacromonte con los interiores palaciegos de la corte de Napoleón Bonaparte. El guion presenta dos tramas que se entrecruzan: una histórica protagonizada por Eugenia de Montijo y el emperador que funciona bastante bien dentro de su simplicidad; y otra sentimental a mayor gloria de Luis Mariano y Carmen Sevilla, en la que una gitana mantiene a salvo su castidad pese a los constantes requiebros de un galán alérgico al matrimonio. A pesar de su mojigatería, es una película dinámica que todavía se puede ver con gusto.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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