Crítica en 200 palabras (o casi): El próximo año a la misma hora

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
El próximo año a la misma hora (Same Time, Next Year) (Robert Mulligan, 1978): Un hombre y una mujer se conocen en un hotelito rural y, como están más o menos felizmente casados y con hijos, deciden cometer su adulterio solo una vez al año en el mismo lugar. Sus encuentros son una válvula de escape de sus convencionales vidas que se prolongará durante décadas. El paso del tiempo, marcado por elipsis de cinco años, es el tema principal de una película romántica, sin duda, pero que pretende ser además un retrato generacional y de los cambios sociales producidos entre los años cincuenta y finales de los setenta. Ese esfuerzo por remarcar la evolución del pensamiento de los personajes quizás esté algo forzado y funcione mejor en un escenario teatral, donde los diálogos con intención y los cambios de vestuario, maquillaje y peluquería se aceptan mejor, pero Ellen Burstyn y Alan Alda sostienen la función extrayendo de sus personajes toda la humanidad posible. Es una película pequeña, que no destaca en ningún apartado técnico aparte de su tema musical, que nunca figurará en las listas del mejor cine porque es un producto algo edulcorado, pero que es más maduro y auténtico que el cine romántico que suele triunfar entre el público más joven. (Ver aquí crítica previa del 17 de mayo de 2021).
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


