Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): El cuarto mandamiento (1942)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: Blu-ray.

Valoración: ★★★★★ (La veré varias veces).

Ahí va la crítica:

El cuarto mandamiento (The Magnificent Ambersons) (Orson Welles, 1942): Después de un debut tan brillante e innovador como fue Ciudadano Kane (1941), la segunda película de Orson Welles difícilmente podría estar a su altura, y así se percibió en su época. Sin embargo, si nos apartamos del influjo de su anterior obra, descubrimos una película fascinante y poderosa que se sobrepone incluso a las numerosas mutilaciones que sufrió por parte de sus productores y que la acortaron en más de 30 minutos. No sabemos cómo sería originalmente, pero lo que ha llegado hasta nosotros parece inmejorable. Es cierto que hay saltos narrativos algo sorprendentes, pero siempre me han parecido que contribuían a la sensación onírica que tiene toda la cinta, en la que bastan pocos apuntes para comprender el conjunto. En la puesta en escena vuelve a recurrir a los grandes contrastes lumínicos y las angulaciones expresionistas que utilizara en su anterior película, pero aquí se luce menos con ellos y están mejor incardinados en la historia. El argumento es un melodrama familiar de tomo y lomo con historias de amor frustradas y golpes del destino, pero Welles sabe extraer la materia más sustanciosa y la mayor intensidad dramática de ese material con la complicidad de sus magníficos intérpretes.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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