Crítica en 200 palabras (o casi): Leningrad Cowboys Meets Moses (1994)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
Leningrad Cowboys Meet Moses (Aki Kaurismäki, 1994): En Leningrad Cowboys goes to America dejamos a la banda de los tupés imposibles en México. Después de que el tequila haya acabado con varios de ellos, en esta continuación vuelven a Europa camino de su Siberia original y se la recorren pasando diversas peripecias de muy escasa amenidad a ojos del que esto escribe. Que el mánager sea sustituido por Moisés –también encarnado por Matti Pellonpää en su última interpretación para el director antes de morir– posibilita la introducción de citas bíblicas y sketches a lo vida de Brain, pero de muy escasa gracia. Es una comedia todavía más desaliñada que su predecesora y tan aparentemente improvisada como aquella, como si hubieran aprovechado una gira para grabar las cuatro tonterías que se les iban ocurriendo entre borrachera y borrachera. Incluso los números musicales, tan estáticos, no son demasiado memorables, aunque sean versiones bastante agradables de oír o nos descubran algún tema hilarante. Ciertamente, hay planos muy cuidados, por lo que no está todo improvisado, pero el conjunto es bastante desestructurado. Con razón, es una de sus películas menos celebradas y ni siquiera llegó a estrenarse en España. Afortunadamente, estos personajes ya no aparecerán más en el cine de Kaurismäki.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


