Crítica en 200 palabras (o casi): Hamlet va de negocios (1987)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Hamlet va de negocios (Hamlet liikemaailmassa) (Aki Kaurismäki, 1987): Desde la perspectiva que nos da conocer sus futuras películas, esta adaptación de Hamlet, de William Shakespeare, parece un molesto desvío en la carrera de Kaurismäki tras haber encontrado su particular voz, la que más nos gusta, en la anterior película, Sombras en el paraíso (1986). Ambientada en el mundo de los negocios de la actual Finlandia y rodada en blanco y negro, es una película artificiosa que ahoga sin querer todo lo que pudiera tener de emotivo. Hay un trabajo estético muy cuidado e incluso una pizca de humor burlón, pero no tenemos personajes que nos interesen de verdad. No es que haya cambiado demasiado su austera concepción de la puesta en escena y la dirección de actores, simplemente son elementos que no casan bien con la narración de esta obra tantas veces vista. Es una película de originales destellos dentro de secuencias demasiado esquemáticas, seguramente producto de una adaptación que ha eliminado gran parte de su sustancia dramática. Hay una sensación de precipitación que no permite comprender bien a los personajes y que no parece consecuencia de una deliberada ambigüedad, como sucedía en Crimen y castigo (1983). Su actor protagonista, Pirkka-Pekka Petelius, tampoco consigue nuestra empatía.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)



Pero qué decir usted, es gran película. No puta idea.