Crítica en 200 palabras (o casi): No cambies de esposo (1919)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
No cambies de esposo (Don’t Change Your Husband) (Cecil B. DeMille, 1919): Como si fuera necesario darle la vuelta al argumento de A las mujeres (1918), al año siguiente DeMille presentó a los espectadores otro matrimonio en crisis, pero esta vez a causa del desaliño y la dejadez del marido, que incluye su incapacidad para dejar de comer cebolletas antes de besar a su mujer. Ni siquiera se acuerda del aniversario de boda, por lo que ella se harta y lo deja por otro. Al contrario que la otra película, donde el divorcio era la mejor solución para los dos, aquí la separación temporal será un acicate para restablecer la relación perdida y añorada, e incluso para que él se reforme y haga gimnasia. Es una típica comedia matrimonial que funciona bastante bien por su buen ritmo narrativo y la verdadera química de sus intérpretes: Elliott Dexter repitiendo en el papel de marido y la mítica Gloria Swanson en sus inicios demostrando lo buena actriz que era. Por supuesto, es un argumento muy trillado y que será explotado muchas otras veces en el cine norteamericano que vendrá después, por lo que ver esta película nos recuerda de nuevo lo poco que evolucionan argumentalmente algunos géneros muy populares.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


