Crítica en 200 palabras (o casi): Suzy Saxofón (1928)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: VOD (Giornate del Cinema Muto di Pordenone).
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Suzy Saxofón (Saxophon-Susi) (Karel Lamac, 1928): Con una película como esta se demuestra completamente que el cine mudo podía ser plenamente musical. No nos referimos a que estuviera acompañada de música durante su proyección, si no a la propia configuración rítmica de la película. No podemos escuchar las canciones, pero el movimiento de los cuerpos y el dinamismo del montaje hacen olvidar ese detalle. El argumento es habitual en este género: una chica que desea cambiar de vida –es hija de un aristócrata– y triunfar sobre los escenarios acabará encontrando el modo de cumplir su sueño, además de enamorarse por el camino. Su energía se transmite tanto a los demás personajes, incapaces de resistir su influjo, como a los propios espectadores gracias al magnetismo y la belleza de Onny Ondra, otra de esas estrellas del periodo silente que hoy pocos recuerdan, pero que sigue seduciendo a quien la descubre ahora. Tampoco a su director, a pesar de tener un centenar de títulos en su carrera, lo conocemos, lo que es de lamentar viendo esta gran comedia cosmopolita que trascurre sin pausa entre Berlín y Londres. Que no se hayan conservado varias escenas no impide que brille como un ejemplo de divertimento total.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


