Crítica en 200 palabras (o casi): Santa (1918)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: VOD (Giornate del Cinema Muto di Pordenone).
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
Santa (Luis Gonzaga Peredo, 1918): Como sucede con otros ejemplos conservados del cine primitivo de los países cinematográficamente subdesarrollados, esta primera versión de la famosa novela de Federico Gamboa es narrativa y estéticamente muy deficiente. No creemos que nuestra valoración pueda ser injusta, aunque solo se conserven 44 minutos, porque este gran fragmento es más que elocuente. Es un tremebundo melodrama sobre una joven pecadora expulsada del hogar y que, acogida en la viciosa ciudad, continua su degradación moral hasta la muerte, mientras que un pianista ciego intenta redimirla sin éxito con su amor incondicional. La narración es un despropósito desde el momento en que los intertítulos reiteran lo que vemos en imágenes o se pierden en florituras literarias presuntamente elevadas que entorpecen el ritmo de la película. Sus imágenes, por otro lado, solo tienen cierto atractivo cuando la cámara sale a la calle y la realidad hace acto de presencia, descubriéndonos el pulso de la vida de la capital. También cabría destacar la labor interpretativa de su estrella, Elena Sánchez Valenzuela, cuya imagen se ajusta bastante bien a un personaje que debe combinar su gran atractivo con un dramatismo grandilocuente muy del gusto de los espectadores de la época.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


