Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Los verdugos también mueren

Verdugos

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).

Ahí va la crítica:

Los verdugos también mueren (Hangmen also Die) (Fritz Lang, 1943): Si en El hombre atrapado (1941) Fritz Lang expresaba su odio a los nazis, aquí insiste en ello pero cargando las tintas contra los colaboracionistas, principalmente contra los que lo hacen por intereses económicos. En concreto, nos narra la investigación del asesinato de Reinhard Heydrich, el Reichsprotektor de Praga –véase Operación Anthropoid (Sam Ellis, 2016) para más detalles históricos–, cuya autoría no se oculta al espectador en ningún momento porque el suspense está en cómo el asesino esquivará a la Gestapo y en si se podrá evitar la sanguinaria venganza de los nazis. Para ello es necesaria la colaboración de todos los ciudadanos checos, revirtiendo en cierto modo el miedo de Lang hacia las masas populares demostrado en títulos como Furia (1936), aquí heroicas sin excepción. Es una licencia comprensible en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, igual que el retrato excesivamente grotesco de los jerarcas nazis, pero que perdonamos gustosos ante el despliegue de dinamismo y eficacia narrativa que demuestra para poner en escena un guión tan minucioso como sólido. En realidad, estamos de nuevo en el terreno del cine negro, con sus dilemas morales perfectamente expuestos, pero esta vez, dadas las circunstancias, sin apenas romanticismo.

Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

Navegación en la entrada única

Un pensamiento en “Crítica en 200 palabras (o casi): Los verdugos también mueren

  1. Avatar de FernandoFernando en dijo:

    Yo deseo añadir un único matiz. Que Fritz Lang presente aquí a las masas populares como heroicas y no como temibles no es una concesión al espíritu de la época, sino un resultado de sus sinceras convicciones, según las cuales las masas en su acción colectiva tienen un carácter similar al de los individuos en su acción personal, a saber: impredecible, tan pronto admirable como despreciable, mezcla de ángel y de bestia. Para él no valen los maniqueísmos, las concepciones unívocas y reduccionistas; siempre hay que ver caso por caso en este mundo nuestro tan extraño y paradójico. Y lleva toda la razón: hasta los mejores santos caen en el pecado e incluso los peores criminales no asesinan todos los días. Masas e individuos son malos sólo cuando son malos; parece una perogrullada pero no lo es.

    Al margen de ese pequeño detalle, nuestro querido bloguero ha dado plenamente en el clavo, a mi juicio, evaluando esta película, así que yo no diré más. Acataré el mandato de Nietzsche: «Silencio. Veo cosas grandes. Y ante las cosas grandes hay que hablar con grandeza, o callar.»

Replica a Fernando Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.