Crítica en cien palabras (o casi): Y sin embargo, creo (1974)
Lugar de proyección: Sala 2 del Cine Doré (Filmoteca Española).
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Y sin embargo, creo (I vsyo-taki ya veryu…) (Mikhail Romm, Herman Lavrov, Elem Klimov y Marlen Khutsiyev, 1974): Después de la célebre El fascismo ordinario (1965), Mikhail Romm solo inició otra obra más bajo los mismos parámetros del ensayo cinematográfico, incluso reciclando material de aquella. Aunque fue acabada por sus colaboradores –siguiendo sus anotaciones–, es válida como último testimonio de su pensamiento. La parte que él mismo pudo locutar, relativa a describir los inicios del siglo XX, exhibe el mismo tono irónico, pero el catálogo que le sigue de las atrocidades acaecidas en el mundo nos impide comprender su optimismo sobre el destino de la humanidad más allá de la voluntarista esperanza puesta en las nuevas generaciones.
Criterio de valoración: ★ (Espero no volver a verla) ★★ (Podría volver a verla) ★★★ (Quizá la vuelva a ver) ★★★★ (Seguro que volveré a verla) ★★★★★ (La veré varias veces).



