Crítica en 200 palabras (o casi): Fanny (1961)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Fanny (Joshua Logan, 1961): La línea entre un sólido melodrama y un culebrón sentimentaloide es muy fina, como demuestra esta adaptación de la trilogía marsellesa de Marcel Pagnol. Amores apasionados, embarazos no deseados, diferencias de clase, hipocresías sociales y dilemas morales son todos ellos elementos propicios para una gran obra sobre la condición humana o para satisfacer el sentimentalismo más ramplón del espectador televisivo. Esta película tiene ambas cualidades dentro de su irregular desarrollo narrativo. En algunos instantes, nos podemos emocionar con las inquietudes de los personajes; en otros, nos repele la cursilería sentimental de la que hacen gala. Leslie Caron y Maurice Chevalier aportan autenticidad a sus personajes, mientras que Horst Buchholz y Charles Boyer no consiguen estar a tono; el primero por soso y el segundo por exagerado. La condensación temporal de las tres obras originales se percibe claramente en su precipitada última parte, pero la obra en conjunto consigue mantener nuestro interés gracias a unos giros de guion que, aun siendo previsibles dentro del género melodramático, están bien trabados para mantener nuestra atención. Es un folletín de alta calidad –valga la contradicción– que tuvo un gran éxito en su día, quizás porque se renunció a los números musicales que tenía en el teatro.
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


