Crítica en 200 palabras (o casi): El club de los cinco (1985)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
El club de los cinco (The Breakfast Club) (John Hughes, 1985): Recupero este “clásico” de los años ochenta que no había visto y me encuentro con algo inesperado: un drama de adolescencia muy poco dinámico. Cinco jóvenes son castigados a pasar el sábado en el instituto y entablan una relación que inicialmente es tensa pero que, como es previsible, acaba siendo más íntima y sincera. Es comprensible que pudiera tener éxito porque intentaba retratar a la juventud real –con su manera de hablar y vestir, con sus gustos musicales, con sus preocupaciones–, pero es inimaginable que una cinta así, tan encorsetada en un escenario y tan dialogada, como una obra de teatro, en definitiva, pudiera hoy triunfar. Aparte de que está muy desfasado su retrato de la adolescencia, es una obra de tesis muy mal disfrazada. Los cinco prototipos (el rebelde, el atleta, el empollón, la guapa y la rara) parecen puestos ahí para demostrar que en el fondo todos sufren por su inadaptación, y que además todo es culpa de la relación con los padres. Los argumentos que desarrolla son de un simplismo alarmante, al igual que la repentina evolución de los personajes en unas pocas horas. Es un tostón, pero también un documento histórico muy revelador.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


