Crítica en 200 palabras (o casi): El crack cero (2019)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
El crack cero (José Luis Garci, 2019): Garci tiene anunciado un documental autobiográfico como testamento cinematográfico, pero en realidad acabó su carrera con este regreso a los personajes y escenarios de sus dos célebres entregas de El crack (1981). Y lo hizo de nuevo, como en todas sus películas desde Canción de cuna (1994), volviendo su melancólica mirada al pasado, en concreto remontándose al decisivo año 1975. El cine negro que tanto le gusta le sirve de inspiración para ofrecer una obra de gran elegancia formal, incluido su hermoso blanco y negro, a diferencia de sus dos precedentes. Es una forma de romantizar una época incierta filtrada a través de los ojos de Germán Areta, el desencantado protagonista de una trama que, como suele suceder en el género, solo es una excusa para retratar la condición humana y describir una atmósfera social. Ciertamente, su pausada puesta en escena difiere del cine clásico americano que tanto admira, lo que constituye un toque personal que confiere a su narrativa una solemnidad que no siempre funciona del todo, dependiendo del acierto de los diálogos y de la convicción de sus estupendos intérpretes, con un Carlos Santos a la cabeza que obra el milagro de que olvidemos a Alfredo Landa. (Ver aquí crítica previa del 3 de octubre de 2019).
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


