Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Amor eterno (1929)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).

Ahí va la crítica:

Amor eterno (Eternal Love) (Ernst Lubitsch, 1929): Concluye el periodo mudo de Lubitsch con esta película parcialmente sonorizada con música y efectos en un intento de no quedar descolgada comercialmente con la llegada del sonoro. A todos los efectos estéticos y dramáticos, es una película muda, sin embargo, que intenta prolongar el éxito romántico de El príncipe estudiante (1927) por medio de una intensidad dramática que ahora resulta algo impostada. De nuevo, como en varias de sus obras anteriores, establece la acción en un entorno rural nevado, sin duda por las posibilidades estéticas que ofrece. En esos paisajes se desarrolla un típico cuadrado amoroso en el que los amantes protagonistas se ven obligados a esposar a quien no quieren. La precisión narrativa, con sus significativas elipsis, son las esperadas en un director ya muy consagrado, pero no tiene un guion realmente original. Todo parece una excusa argumental para llegar a una última escena inusitadamente dramática, espectacular visualmente y, eso es lo peor, con un tono espiritual que está en los antípodas de la picardía terrenal que tanto nos gusta de sus mejores obras. John Barrymore y Camilla Horn son muy convincentes en sus encarnaciones de unos personajes con pocos matices en realidad.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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