Crítica en 200 palabras (o casi): Insidious (2010)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Insidious (James Wan, 2010): Una típica familia de clase media que vive en un casoplón decide cambiarse de casa porque parece que está encantada. Es una reacción muy lógica que en muchas obras del género no se produce, incluyendo el referente más claro de esta, Poltergeist (Tobe Hooper, 1982). En el nuevo hogar, sin embargo, descubren que el problema viene de uno de los hijos, en un extraño coma desde que tuvo un encuentro terrorífico en el desván. Durante la primera parte de la cinta, James Wan se luce como eficaz suministrador de sustos y creador de atmósferas inquietantes, que es lo esperable de una película de terror. Que se nos ponga los pelos de punta en más de una ocasión nos parece un mérito indiscutible para quienes estamos muy curados de espantos cinematográficos, pero además mantiene nuestra atención cuando se van revelando los secretos de la narración. El problema surge cuando comienzan a explicitarse visualmente los peligros del más allá, materializándose en unas criaturas que pueden dar tanto pavor como risa. Precisamente, sus pocos toques cómicos no funcionan y rompen por momentos su perturbadora atmósfera. En cualquier caso, es una película que sobresale por encima de la mediocridad habitual del género.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


