Crítica en 200 palabras (o casi): Acto de violencia (1948)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Acto de violencia (Act of Violence) (Fred Zinnemann, 1948): Un hombre cojo y visiblemente atormentado llega a un pueblo dispuesto a matar a otro hombre que vive felizmente casado y con un hijo. Sin duda, le mueve la venganza, pero sin salirse de los parámetros estéticos del cine negro la película pretende desarrollar un profundo discurso sobre los traumas de la guerra. Aunque uno fuera un traidor y el otro quiera castigarlo, los dos protagonistas son víctimas traumatizadas por lo que vivieron durante su internamiento en un campo de concentración nazi. De ese modo, en realidad se trata de una película sobre la imposibilidad de olvidar y volver a la normalidad, de aceptar que en la guerra no todos los norteamericanos fueron unos héroes. De ese modo, el “bueno” merece un castigo por su traidora debilidad, mientras que el “malo”, que quizás no lo sea tanto, debería olvidar, pero ese conflicto conduce a un inesperada y sorprendente final para tratarse de una cinta comercial. En sus vertiginosos ochenta minutos se consigue entretener al público además de incomodarlo un poco con su negrísima visión de la condición humana. En cambio, las mujeres de ambos protagonistas, que no vivieron la guerra, son la verdadera esperanza de alcanzar un equilibrio emocional.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


