Crítica en 200 palabras (o casi): El príncipe estudiante (1927)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★★ (La veré varias veces).
Ahí va la crítica:
El príncipe estudiante (The Student Prince in Old Heidelberg) (Ernst Lubitsch, 1927): Entre sus irónicas comedias maritales y algunos melodramas aristocráticos, encontramos en la filmografía de Lubitsch esta película romántica que se encuentra entre sus obras más logradas. Carece de la picardía cínica de sus mejores comedias, pero no importa porque la juvenil ingenuidad de sus protagonistas se nos contagia mientras somos testigos del emotivo nacimiento de su amor, expresado cinematográficamente de la mejor forma posible. Es un amor interclasista entre un príncipe destinado a heredar el trono y la humilde hija de un posadero, lo que permite conducir la narración desde el optimismo pasional de su inicio hasta la tristeza melodramática de su conclusión. Tanto Norma Shearer como Ramón Novarro están perfectos en sus roles de enamorados, mientras que secundarios tan estupendos como Jean Hersholt dan el toque justo de comicidad. A su completo dominio de su oficio de narrador, Lubitsch suma un gran sentido de la composición, con sus grandes planos generales de los interiores palaciegos en los que se mueven empequeñecidos los personajes, o el dinámico uso de los grandes grupos de personas en los exteriores, dando como resultado una película prácticamente perfecta. Es un ejemplo más de que el cine no necesitaba que el sonido llegara tan pronto.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


