Crítica en 200 palabras (o casi): Adua y sus amigas (1960)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Adua y sus amigas (Adua e le compagne) (Antonio Pietrangeli, 1960): La época dorada del cine italiano fue tan inmensa que son incontables las películas que han caído en el olvido debido al descuido en su difusión fuera de su país. Esta ha sido adecuadamente restaurada y luce como un testimonio muy crudo y veraz de la prostitución en aquella época. Cuatro mujeres que ejercen la profesión en un prostíbulo que es cerrado por las autoridades se independizan y abren un negocio propio. Aunque no saben nada de restauración, ponen una trattoria que acabará funcionando bastante bien, pero a costa de endeudarse con un empresario que querrá que ejerzan de tapadillo su profesión original, siempre más rentable. Sus vicisitudes están narradas con gran convicción, sin caer en gratuitos sentimentalismos, sino con un punto justo de dramatismo salpimentado con algunos toques de comedia a pesar de su amargo desenlace. Es una película de tesis y genuinamente feminista, pero sin dar el sermón a los espectadores, sino mostrando una realidad social de forma narrativamente impecable. Simone Signoret imprime una gran dignidad a su personaje, la más veterana de las cuatro, la más consciente de su lugar en el mundo e incluso de su previsible destino final. Además, aparece el gran Marcello Mastronianni.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


