Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Las ruinas de un imperio (1929)

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).

Ahí va la crítica:

Las ruinas de un imperio (Oblomok imperii) (Fridrikh Ermler, 1929): Desde la restauración de 2018 podemos disfrutar en todo su esplendor de esta cinta de propaganda soviética que merecería ser tan conocida como las de Eisenstein o Pudovkin. El contenido propagandístico siempre es una losa, pero en esta ocasión se hace poco pesada debido a su dinamismo y belleza plástica. Un hombre que ha perdido la memoria durante la guerra civil se pasa diez años trabajando en una estación del ferrocarril. Cuando un día ve fugazmente a su mujer en la ventanilla de un tren, empieza a recuperar su memoria y decide buscarla en San Petersburgo. Pero ahora la ciudad se llama Leningrado, luce enormes edificios modernos y la vida laboral ha cambiado completamente desde la revolución bolchevique. Su adaptación a un trabajo sin patronos en la fábrica sirve para lanzar al espectador las habituales proclamas socialistas, pero al menos lo hace con una gran inventiva visual, con un montaje metafórico y frenético muy eficaz, y una interpretación de Fyodor Nikitin bastante convincente. Las imágenes oníricas que conforman los confusos recuerdos del protagonista son realmente inesperadas y de gran fuerza visual, por lo que es evidente que estamos ante un director cuya desconocida filmografía deberíamos intentar conocer mejor.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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