Crítica en 200 palabras (o casi): El monstruo asesino (1932)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
El monstruo asesino (The Monster Walks) (Frank R. Strayer, 1932): Como uno siempre gusta de dar segundas oportunidades, pruebo a ver otra película del director de la nefasta Esposas de alquiler (1930), por si saltara la sorpresa. De la comedia pasamos al drama de suspense, pero da la impresión de que estamos en la misma casa con algunos personajes casi idénticos. Incluso el guion gira también sobre una herencia a repartir y la posible intención criminal de uno de los herederos. La principal novedad es que tenemos a un gorila en el sótano que sería el principal sospechoso si no estuviera encerrado en una jaula. Eso le da un pequeño toque de terror que inicialmente despierta nuestro interés, pero que en seguida se desvanece entre las incongruencias y las ridiculeces de las acciones y, sobre todo, por la incapacidad para imprimir un ritmo adecuado a los diálogos y a la sucesión de las secuencias. La pobreza de medios no debe ser una excusa, pues sus principales defectos están en su insustancial guion, su mediocre puesta en escena y su nula dirección de actores. Esta vez se cuenta con la presencia imponente de Mischa Auer, pero todavía no es el divertido actor que conoceremos en algunas comedias clásicas.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


