Crítica en 200 palabras (o casi): L’Atalante (1934)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
L’Atalante (Jean Vigo, 1934): Hay películas míticas que, como esta, conservan todo su aroma a descubrimiento pasados noventas años. No importa que se haya perdido el montaje que el director aprobó antes de su muerte el mismo año del estreno porque esta versión restaurada en 2001 debe de ser bastante similar. Un cuarto de siglo antes de la irrupción de la nouvelle vague apareció esta obra tan libre y vanguardista como las que surgirán en ese movimiento, tanto en su forma como en su contenido. En cuanto a su forma cinematográfica, es imperfecta –abundan los planos desenfocados o algún encuadre defectuoso–, pero eso no le impide conseguir una cualidad visual muy bella, entre el naturalismo y la poesía, que no puede ser fruto de la casualidad, sino de un profundo sentido estético que supo aprovechar lo insólito de un rodaje sobre una gabarra. En cuanto a su contenido, narra con mucha libertad, en especial para expresar sensualmente los deseos de los protagonistas, el viaje de novios que unos recién casados hacen por un río junto a dos ayudantes del marido. Habrá un conflicto doméstico y una reconciliación en una narración algo simplista que está muy por debajo de la fuerza de sus imágenes.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


