Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): La princesa de las ostras (1919)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).

Ahí va la crítica:

La princesa de las ostras (Die Austernprinzessin) (Ernst Lubitsch, 1919): Si Carmen (1918) es la primera gran película dramática de Lubitsch, esta sería su primera gran comedia mientras no aparezca alguna de sus cintas desaparecidas. El salto de calidad entre Meyer aus Berlin (1919) y esta es enorme. Y no es solo una cuestión de tener un presupuesto que le permite crear fastuosos decorados del interior de un palacio o contratar a decenas y decenas de figurantes para encarnar a los sirvientes del rey de las ostras, sino que por fin encuentra el tono justo para desarrollar con mucha gracia un relato muy satírico: a una caprichosa hija de un multimillonario se le antoja tener un marido y su padre, siempre dispuesto a satisfacerla, ordenará a una agencia matrimonial buscarle uno enseguida. La ridiculización de la acomodada vida del padre y la hija llega hasta el absurdo, con multitud de pequeñas y originales ideas visuales y de interpretación. Ossi Oswalda es la perfecta encarnación de la frivolidad infantil de su personaje y está muy bien secundada por Victor Janson como su imperturbable padre. A todo su dinamismo contribuye el gran sentido musical de toda la obra, con coreografías que van más allá de su principal secuencia de baile.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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