Crítica en 200 palabras (o casi): El rostro de la venganza (2000)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
El rostro de la venganza (Bruiser) (George A. Romero, 2000): Después de un parón de siete años sin rodar, Romero encontró financiación en Francia y Canadá, lo que le obligó a alejarse por primera vez de Pittsburg para rodar esta extraña y descafeinada cinta de suspense en Toronto. El protagonista ha sido maltratado y engañado durante mucho tiempo por su jefe y su mujer, además de por un amigo que le estafa, hasta que un día estalla y, oculto por una máscara que se le ha incrustado mágicamente en la cara, comienza a ejecutar una venganza de los más rutinaria: matarlos uno a uno. Está claro que hay una intención simbólica en ese rostro blanco e impasible que oculta la débil personalidad del protagonista para que pueda desatar su ira, pero es una simbología demasiado simplona que no tiene ningún desarrollo interesante. Es una película increíblemente aburrida porque no existe ninguna evolución en los personajes, la acción está trufada de diálogos insustanciales, los actores no consiguen superar la mediocridad de sus roles y visualmente es un producto tan aséptico que ni siquiera tiene el encanto de la serie B, sino más bien la apariencia de un telefilme de sobremesa. No sorprende que volviera a sus queridos zombis a continuación.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


