Crítica en 200 palabras (o casi): La isla de los vivos (1987)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
La isla de los vivos (Island of the Alive) (Larry Cohen, 1987): Esta tercera parte de los bebés asesinos fue una producción pensada para el vídeo doméstico, pero dentro de su limitado presupuesto es más ambiciosa que la anterior entrega. Desde el inicio se plantea la duda moral entre destruir o preservar la vida de unos seres de los que se duda de su humanidad, siendo la actitud temerosa del padre de uno de ellos decisiva. Sin embargo, la absurda resolución de un juez consiste en recluirlos en una isla deshabitada sin preocuparse más de ellos durante cinco años. En ese tiempo no han nacido nuevos engendros, pero los cinco que allí fueron abandonados han crecido e incluso procreado por su cuenta. Cuando los visitan se desata de nuevo la violencia y provocan involuntariamente que vuelvan a una ciudad habitada en busca de la madre, ahora también abuela del nuevo monstruito. Con semejante argumento se agradece que sus autores se hayan decantado definitivamente por la comedia, pero la verdad es que el estilo improvisador de Cohen no consigue extraer nada valioso de los actores ni de las estúpidas y arbitrarias situaciones que plantea su guion. Tampoco el tono sentimental de su final consigue conmovernos con criaturas tan poco expresivas.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


