Crítica en 200 palabras (o casi): L’ombra (1923)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: VOD (Giornate del Cinema Muto di Pordenone).
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
L’ombra (Mario Almirante, 1923): Un pintor vive plácidamente con su esposa, pero ésta sufre un colapso y se queda paralítica de cuello para abajo. Ella, consciente de que será una carga para él, que será una sombra en su existencia, le da libertad para que haga su vida fuera de casa mientras ella espera una improbable curación. Y cuando esta se produce años después, resulta que él ha tenido a escondidas un hijo con la mejor amiga de ella. Es otro melodramón, el gran género de la época muda junto a la comedia, pero en este caso su cuidadosa puesta en escena lo convierte en una pieza de cámara muy contenida que se desarrolla en unos pocos escenarios interiores y es representada con gran convicción emotiva por su actriz principal, Italia Almirante Manzini. Ella sostiene todo el peso de la función de forma convincente, sin exagerar el gesto, y consiguiendo que nos importen sus padecimientos. Es otra de esas grandes actrices olvidadas por el paso del tiempo y la desaparición de muchas de sus películas, pero al menos tenemos esta muestra de su trabajo recientemente restaurada para comprobar que su fama era más que merecida por su talento más que por su belleza.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


