Cinema Nostrum

Blog de Rafael Nieto Jiménez, historiador del cine y empresario audiovisual

Crítica en 200 palabras (o casi): Soy Cuba (1964)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.

Formato de proyección: DVD.

Valoración: ★★★★★ (La veré varias veces).

Ahí va la crítica:

Soy Cuba (Mikhail Kalatozov, 1964): El apoyo de la Unión Soviética a la Cuba de Fidel Castro no fue inmediato, pero cuando se produjo dio como fruto en el ámbito cinematográfico esta singular coproducción entre el Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficas y la empresa estatal soviética Mosfilm. Se trataba de relatar los inicios de la revolución cubana mediante cuatro episodios de ficción, mostrando el malsano ambiente de la Cuba de Batista, con la influencia norteamericana como uno de los males principales, así como el inicio de la lucha tanto en la ciudad como en las montañas. El ardor ideológico que originó el proyecto ya nos importa poco como espectadores conocedores del futuro de aquella revolución que somos, pero sí nos impresiona todavía su poderosa materialización fílmica. Claramente deudora de los maestros de la escuela soviética en su elección de los encuadres y la capacidad para crear bellas imágenes icónicas, su director va más allá con planos-secuencia asombrosos para su época. Este alarde técnico va acompañado de una eficacísima economía narrativa y de unos personajes que son a la vez tan arquetípicos como completamente creíbles como seres humanos. Pocas veces una película tan ideológicamente marcada es tan satisfactoria desde el punto de vista artístico.

Criterio de valoración:

● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)

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