Crítica en 200 palabras (o casi): La estación de la bruja (1972)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
La estación de la bruja (Season of the Witch / Jack’s Wife) (George A. Romero, 1972): Parece ser que esta película duraba originalmente 130 minutos y luego se redujo a 104 para la distribución internacional, siendo la copia que ahora conocemos. Pero ojalá hubiéramos visto la todavía más reducida versión de 89 minutos que se comercializó en vídeo doméstico, ya que es realmente aburrida. Cuando un director como Romero se pone estupendo y quiere sentar cátedra sociológica con una premisa aparentemente fantástica es difícil que salga bien. En su célebre La noche de los muertos vivientes (1968) el contexto social no estorbaba, pero aquí se introducen los debates del momento –las drogas, el feminismo, la libertad sexual y, por tanto, la crisis del matrimonio, la psicología, etc.– de la manera más ortopédica imaginable. Una mujer insatisfecha descubre gracias a la pareja de su hija, un profesor de psicología, el poder de la autosugestión y acabará por convencerse de que puede convertirse en una bruja. Hay demasiada charlatanería en los diálogos para disimular lo vacuo que es su contenido, y además sus escenas oníricas no producen ninguna sensación especial más allá de su vulgaridad. El resto parece simplemente una película amateur con una pobre puesta en escena, una fotografía insulsa y unas interpretaciones mediocres.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


