Crítica en cien palabras: Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013)
Lugar de proyección: Sala 1 del Cine Doré (Filmoteca Española).
Formato de proyección: 35 mm.
Valoración: *** (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
Vivir es fácil con los ojos cerrados (David Trueba, 2013): Pocas veces un título ha definido tan claramente las intenciones de una película. Aunque esta road movie trascurra en 1966, es evidente su analogía con la situación política actual y su invitación a que abramos los ojos y luchemos con dignidad. Pero si el cine suele ser un medio ineficaz para movilizar a nadie, menos lo será mediante un producto burgués impregnado de un sincero y eficaz sentimentalismo que, por eso mismo, acaba por diluir su discurso agitador. Como mucho podrá consolarnos –como las canciones de John Lennon hacen con el personaje de Javier Cámara–, de esta agridulce vida.
Criterio de valoración: * Espero no volver a verla / ** Podría volver a verla / *** Quizá la vuelva a ver / **** Seguro que volveré a verla / ***** La veré varias veces.



