Crítica en 200 palabras (o casi): Santos criminales (2021)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: UHD 4K.
Valoración: ★ (Espero no volver a verla).
Ahí va la crítica:
Santos criminales (The Many Saints of Newark) (Alan Taylor, 2021): Los Soprano acabó en 2007, y con la muerte en 2013 de su principal intérprete, James Gandolfini, desapareció la posibilidad de retomar la serie más elogiada de las últimas décadas. En estos casos se suelen idear productos ambientados en el pasado para ver a los protagonistas en su juventud. Así, este largometraje concebido por David Chase, creador de la serie, trascurre durante la infancia y adolescencia de Tony Soprano. A priori, sería atractivo ver cómo se convierte en el carismático mafioso que todos conocemos, igual que vimos a Vito Corleone hacerse a sí mismo en El padrino II (Francis Ford Coppola, 1974), pero el resultado es completamente decepcionante. Aquí el personaje es un niño mimado de una familia que ya está en el “negocio”, recayendo en realidad el protagonismo sobre su tío Dickie Moltisanti, al que admira sin que lleguemos a comprender sus motivos debido a la inexpresividad de Michael Gandolfini. Entre guiño y guiño a los fanáticos de la serie, frases míticas incluidas, se sucede una narración sin chipa, en el marco de una competencia con los negros de la zona que nada nos importa. Se conozca la serie o no, no tiene ningún interés cinematográfico.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


