Crítica en 200 palabras (o casi): Bienvenidos a Collinwood (2002)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Bienvenidos a Collinwood (Welcome to Collinwood) (Joe y Anthony Russo, 2002): Antes de que se encargaran de realizar varias megaproducciones de Marvel, los hermanos Russo hicieron tres comedias de escaso reconocimiento. Esta sorprende por sus escasas pretensiones, lo liviano de su propuesta narrativa –incluso en su duración, apenas ochenta minutos– y lo superficiales que son los personajes; y más sabiendo que es una nueva versión muy parecida del clásico Rufufú (Mario Monicelli, 1958), que a su vez era una parodia de Rififí (Jules Dassin, 1955). El asunto es intentar divertirnos con las peripecias de unos desesperados incompetentes que pretenden realizar un robo tras recibir un chivatazo de un condenado a cadena perpetua, pero es difícil hacerlo si los intérpretes no consiguen que sus personajes, a falta de profundidad psicológica, sean divertidos por su carisma a la hora de afrontar situaciones ridículas. No lo consiguen aunque intentemos olvidar a los italianos de la película original, pues todos parecen demasiado forzados en sus papeles. Solo Luis Guzmán tiene una auténtica personalidad, pero desaparece pronto, mientras que Sam Rockwell, el más protagonista, hace de sí mismo como siempre. A pesar de sus defectos, está suficientemente bien realizada y montada como para pasar un ameno e intrascendente rato delante de la pantalla.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


