Crítica en 200 palabras (o casi): Confidencias (1974)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Confidencias (Gruppo di famiglia in un interno) (Luchino Visconti, 1974): No hay que conocer demasiado a Luchino Visconti para creer que el protagonista de esta película expresa el sentir personal del director sobre la vejez y la soledad. A sus 68 años, y estando ya enfermo, nos presenta a un coleccionista de arte que, a juzgar por el lujoso apartamento en el que vive, no conoce las necesidades económicas y disfruta del trabajo en solitario sin salir de casa. La intromisión de unos desconocidos que imponen de forma descarada su presencia, destruyendo su calma vital tanto en el sentido literal –destruyen el apartamento que le alquilan en el piso de arriba– como en el espiritual, le lleva, paradójicamente, a reflexionar sobre sus propios miedos. Aunque rodada íntegramente en el interior de la casa, no es una película claustrofóbica, sino que la vida exterior entra con la nueva y extraña familia que se forma. Los diálogos, demasiado extensos y argumentativos en la parte final, nos explican lo que ya se ha sabido contar durante gran parte del metraje con mucha inteligencia. Es un defecto que, sin embargo, no menoscaba la belleza de su puesta en escena y de las grandes interpretaciones de Burt Lancaster, Silvana Mangano y Helmut Berger.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


