Crítica en 200 palabras (o casi): Gomorra (T.2) (2016)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
Gomorra (Leonardo Fasoli, Stefano Bises y Roberto Saviano, 2016): Pietro Savastano escapa de la cárcel y se dispone a recuperar el monopolio del narcotráfico en Secondigliano. Su hijo Gennaro desea sustituirle, mientras que Ciro juega a dos barajas con este y con las otras bandas, aliadas por necesidad. La partida de ajedrez se complica narrativamente con más personajes que entran y otros que mueren, mientras que el tono oscuro y fatalista de la serie se acentúa. El propio Pietro confiesa a su nueva mujer que está cansado, pero no puede parar. Ciro también admite que le atormentan todas las personas que ha matado. Solo Gennaro no parece tener dudas, puede perdonar el asesinato de su madre o traicionar a su suegro el día de su boda porque lo más importante es el poder, y conseguirlo incluso más allá de Nápoles, en Roma. Ningún personaje piensa en otra cosa que en obtener una parcela mayor del mercado de la droga, apenas existe otro tema en esta serie, incluso el amor es aprovechado para medrar o como arma para chantajear o castigar al rival. Ni siquiera los niños son respetados en esta lucha sin límites morales que gira una y otra vez sobre sí misma para el disfrute culpable del espectador.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)



El doctor ha olvidado mencionar que la serie no tiene pies ni cabeza, los actores son infames, los diálogos son contextualizadores, la foto es de cortometraje de 2005 y la música, de la quinta marcha. No obstante, es vero que la 3ª es todavía peor.