Crítica en 200 palabras (o casi): The Artist (2011)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★★★ (Seguro que volveré a verla).
Ahí va la crítica:
The Artist (Michel Hazanavicius, 2011): Es de envidiar que haya gente a la que se le ocurran ideas tan redondas, que además luego las sepa llevar a cabo tan perfectamente, y que incluso el público sepa apreciarlo. Hacer una película en 2011 como en 1927, en 1:1,33, en blanco y negro, y muda, solo podía tener un sentido nostálgico, cinéfilo o metalingüístico, y así es esta historia que trascurre en la transición del mudo al sonoro, precisamente, protagonizada por una estrella que no sabe adaptarse a ese cambio tecnológico. Los efectos sonoros, y la ausencia de ellos, juegan un papel importante desde el punto de vista narrativo, la recreación de la época satisfará a los nostálgicos de tiempos pasados presuntamente mejores, y a los cinéfilos maravillará esta historia romántica a la vieja usanza. Si estas premisas van acompañadas de una magnífica música, de unos intérpretes con encanto y, además, de un perrito que casi parece humano, el resultado no podía ser más que brillante. Y sin embargo, en su parte final algo falla en su ritmo narrativo. Todo parece precipitarse demasiado para llegar cuanto antes al esperado final feliz, que aquí, para cerrar el círculo metalingüístico, no podía ser más que alegremente musical.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


