Crítica en 200 palabras (o casi): El pueblo de los malditos (1995)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: Blu-ray.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
El pueblo de los malditos (Village of the Damned) (John Carpenter, 1995): La querencia de Carpenter por los clásicos del terror le llevó esta vez a versionar la inquietante El pueblo de los malditos (Wolf Rilla, 1960). De nuevo la acción trascurre en una pequeña localidad cuya apacible vida se ve alterada por un extraño suceso: un día todos los habitantes se desmayan y al despertar las mujeres están embarazadas. Cuando los niños crezcan se hará evidente su naturaleza maligna, pues son capaces de controlar mentalmente a cualquiera y, de ese modo, iniciar una invasión alienígena de origen desconocido. Sin duda el elemento más perturbador es el comportamiento fríamente cruel de esos niños, pero esta vez Carpenter no consigue crear una verdadera atmósfera de tensión. Es una película narrativamente ágil, pero que no despierta ninguna emoción. Los personajes –el médico del pueblo, una viuda madre de uno de los niños, una investigadora del Gobierno– no están muy desarrollados y sus intérpretes no consiguen insuflarles vida. Ni Christopher Reeve ni Kirstie Alley era grandes actores, por lo que andaban perdidos si no se les sabía dirigir, Mark Hamill está incluso peor, mientras que Linda Kozlowski no era más que una cara bonita. Solo los niños están perfectos dentro de su necesaria inexpresividad.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


