Crítica en 200 palabras (o casi): El Santo contra El Tigre (1941)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★★ (Quizá la vuelva a ver).
Ahí va la crítica:
El Santo contra El Tigre (The Saint Meets the Tiger) (Paul L. Stein, 1941): La última película de esta serie de la RKO –con permiso de la que se hizo aisladamente en 1953– es sustancialmente mejor que la precedente. Hugh Sinclair está más entonado en su papel de Simon Templar y además tiene algunos diálogos ingeniosos, pero lo importante es que la trama, basándose en la primera novela que Leslie Charteris escribió sobre este personaje, está mejor construida de lo habitual. El Tigre es el líder de una banda de criminales que ha cometido el error de asesinar a un hombre en la puerta de la casa de El Santo. Sin dudarlo, este se pondrá a investigar el asunto, conduciéndolo a un pueblo costero –rodado en exteriores reales, lo que ya es un lujo en este tipo de producciones– donde una joven está a punto de vender una mina de oro abandonada por un precio sospechosamente alto. Con la ayuda de ella, de un simpático mayordomo y de un inspector Neal que vuelve a cobrar protagonismo, afortunadamente, se desentrañará el plan de los villanos y la identidad de El Tigre. No es que sea ninguna joya, como ningún episodio de la serie lo es, pero este es algo más entretenido de lo habitual.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


