Crítica en 200 palabras (o casi): Los chicos (1959)

Lugar de proyección: mi hogar, dulce hogar.
Formato de proyección: DVD.
Valoración: ★★ (Podría volver a verla).
Ahí va la crítica:
Los chicos (Marcos Ferreri, 1959): Realizada entre las dos películas que cimentaron el prestigio de Ferreri, El pisito (1958) y El cochecito (1960), en esta se prescindió de la visión grotesca de aquellas para sujetarse a un realismo más seco, más directo, a la manera del neorrealismo italiano. Con sus cuatro personajes principales pretende radiografiar a una generación de jóvenes de modesta condición social y escasas perspectivas de mejora. Ni siquiera sus momentos de esparcimiento con las chicas son realmente felices, pues su condición económica y las restricciones morales –no les dejan entrar en un cine, por ejemplo– determinan demasiado una vida tediosa que trascurre entre estudios aburridos, trabajos mal pagados e ilusiones improbables. La película cumple con sus objetivos en ese sentido, pero suena a algo ya visto demasiadas veces incluso en el momento de su estreno. No hay una estructura dramática que haga avanzar la acción, en coherencia con la vida estancada de sus personajes, ni estos son muy profundos psicológicamente, por lo que la narración se acaba resintiendo por mucho que alabemos sus intenciones sociales. Eso sí, para un madrileño de hoy en día es un goce descubrir el aspecto que tenían hace seis décadas tantas calles de la ciudad.
Criterio de valoración:
● (No debería haberla visto)
★ (Espero no volver a verla)
★★ (Podría volver a verla)
★★★ (Quizá la vuelva a ver)
★★★★ (Seguro que volveré a verla)
★★★★★ (La veré varias veces)


